miércoles, 23 de febrero de 2011

EMPIEZAN A CLONAR A SERES HUMANOS

En los Estados Unidos, en cuestión de semanas

Empiezan a crear clones humanos

Lo ratificó Ian Wilmut, el responsable del nacimiento de Dolly; dijo que no se tratará de fabricar bebes; dura controversia.

Miércoles 10 de febrero de 1999 | Publicado en edición impresa
LONDRES.- El científico escocés responsable del nacimiento de la oveja Dolly está listo para crear clones humanos en cuestión de semanas.
Ian Wilmut, director científico del Instituto Roslin, comenzará a experimentar en este terreno en los Estados Unidos -país donde la clonación de humanos no está prohibida- junto con un experto del laboratorio Geron Corporation, vinculado con la Universidad de California.
Wilmut asegura que su trabajo no tendrá por finalidad la fabricación de bebes, sino la creación de lo que él llama "suministradores de tejidos", es decir, embriones a los cuales no se les permitirá desarrollarse en fetos y cuyo material genético (células medulares, cerebrales, etcétera) será utilizado en la investigación de enfermedades como el mal de Parkinson y de Alzheimer.
"Yo sé perfectamente que algunas personas se van a sentir profundamente ofendidas por la clonación de humanos, pero estoy preparado para hacerlo porque de esta forma podremos combatir terribles enfermedades -señaló el biólogo escocés durante un programa de la BBC-. Es muy distinto trabajar con un embrión que potencialmente podrá ser una persona pero que no tiene conciencia de serlo a producir un niño que sufrirá todas las consecuencias de ser el doble de otro ser humano."
Lord David Alton of Liverpool, autor del libro "De quién es la elección: el derecho a la vida", criticó severamente la decisión de Wilmut, calificándola de "canibalismo científico".
"Nos quieren engañar con promesas de curas mágicas, pero esto es peor que la manufacturación de bebes - subrayó-. Vamos a crear personas para sacarles lo que nos conviene. Es el colmo de la sociedad de consumo. Ahora todo el mundo va a querer tener su "clon personal al cual apelar cada vez que tengan un problema físico".
"¿Pero qué pasa con los derechos de esa persona y, más importante aún, con las responsabilidades que la sociedad tiene hacia ellos? -replicó lord Alton-. Están lanzándonos a una terrible pesadilla sin haber consultado a nadie. El Parlamento no ha sido consultado, no ha habido un referendum al respecto. Todo lo deciden entre las paredes de sus laboratorios, aun cuando se trate del futuro del género humano."
Regenerar, no reproducir
Gran Bretaña es uno de los pocos países europeos donde se permite la experimentación en embriones hasta los 14 días de gestación. La clonación, sin embargo, sigue estrictamente vedada.
Varios especialistas en genética, como el doctor Richard Dawkins, de la Universidad de Oxford, apoyan a Wilmut asegurando que prohibir la clonación de humanos para uso medicinal es algo "irracional" y lamentando que no pueda realizarse en el Viejo Continente a raíz de la prohibición instaurada hace dos años por la Convención Europea de Bioética.
Sus opiniones ya tuvieron eco favorable en el ente regulador de la materia, la Autoridad de Fertilidad Humana y Embriología, que, tras una limitada consulta pública, recomendó al gobierno británico que haga una excepción a la veda para el uso de clones con fines científicos.
"Estamos hablando de clonar para regenerar, no para reproducir -aseguró uno de sus directivos, la doctora Christine Goden-. Queremos que sean empleados para el trasplante de tejidos y eventualmente de órganos de una misma persona de modo que no sufran rechazos por problemas de incompatibilidad."
Un experimento realizado en secreto en un laboratorio norteamericano hace tres años pero sólo anunciado en noviembre pasado es lo que impulsó a científicos como Wilmut a lanzarse a la carrera por crear la primera vida humana. Su autor fue el doctor José Cibelli, de la compañía ATT, del Massachusetts Bioresearch Park, quien un día "por simple curiosidad" cruzó la célula de un animal con la de un ser humano y descubrió que la resultante se reproducía.
"Tomé un cromosoma de una célula embrionaria de una vaca y coloqué en su lugar una célula de un tejido de mi propia boca -explicó Cibelli- y los fusioné con un pequeño shock eléctrico. El híbrido creció y se desarrolló durante dos semanas, hasta que murió naturalmente." En diciembre último, el profesor Lee Bo Yeon, jefe de un equipo del hospital de la Universidad Kyung Hee, en Corea del Sur, presentó fotografías de lo que aseguró fue el primer embrión ciento por ciento humano creado en su laboratorio. Bo Yeon dijo haberlo exterminado tras dos semanas de vida por temor a las recriminaciones éticas que recibiría. La Asociación Médica Surcoreana descalificó ayer su descubrimiento por considerar que las fotografías no eran pruebas fehacientes de su existencia.
Lee Silver, profesor de microbiología de la Universidad de Princeton, no sólo confía en la veracidad de sus pares coreanos, sino que está convencido de que su objetivo era la fabricación de bebes.
"Se vieron forzados a decir que lo hacían con fines científicos porque algo salió mal y por el clamor que provocó la noticia sobre sus experimentos -sostuvo-. Pero las clínicas de fertilidad tienen un solo objetivo: ayudar a la gente a tener bebes.
"Hay miles de médicos y biólogos en el mundo con los conocimientos y la experiencia necesarios para alcanzar ese objetivo -continuó-. Estoy seguro de que ya lo están haciendo en forma discreta y que lo anunciarán el día en el que cuenten con un bebe saludable y similar a cualquier otro, como ocurrió con el primer niño de probeta."
Matrimonio dispuesto
Demanda no falta. Idiko y Peter Blackburn, una joven pareja del condado de Cambridge, fueron los primeros en admitir esta semana durante una emisión de la BBC que están en busca de un médico capaz de darles un hijo clon.
Pero la firma norteamericana Clonaid, vinculada con una secta religiosa convencida de que la humanidad fue el producto de la clonación de una raza extraterrestre, dice contar con una lista de "futuros clientes" que supera las cien personas. A cada uno les cobrará 200.000 dólares por clonación exitosa.
Sus propuestas, que divulgan mediante un site de Internet, incluyen también la clonación de mascotas (perros, gatos, etcétera), así como caballos de pura raza, por la módica suma de diez mil dólares.
Por Graciela Iglesias
(Corresponsal en Europa) 
Pionero
El 7 de enero de 1998, el mundo se conmovió cuando un científico de Chicago, Richard Seed, anunció que estaba embarcado en un proyecto para abrir una clínica cuyo objetivo sería proveer a parejas estériles niños clonados de ellos mismos.
Seed, calificado de "brillante" o de "loco" por sus colegas, afirmó en aquel entonces que el proyecto de clonar humanos era científicamente interesante y moralmente caritativo, y que trabajaría hasta lograrlo.
El anuncio de Seed, que nunca ocultó su ambición por el Nobel, provocó una ola de rechazo mundial.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

insulte si quiere ,pero sepa que cuando uno insulta se insulta a si mismo